Mierda, mucha mierda.
Una trama retorcida, totum revolutum podrido.
Policía, Guardia Civil, ONCE, Obispos, órdenes religiosas, misioneros, arzobispados, parroquias, ONGs de la Iglesia, mutualidades, la Armada, Asociaciones de Huerfanos, instituciones benéficas, financieras, empresas, colegios proofesonales, fundaciones, sociedades de seguros, particulares...estafados por ser codiciosos, por tener dinero negro, ilegal, tenerlo guardado en GESCARTERA y creerse que allí les iban a dar más intereses. Unos dosmil riquillos, que "a la chita callando", querían ser aún más riquillos, eran los clientes oscuros de GESCARTERA.
Estos estafadores de Hacienda, avaros, peseteros, rácanos...han sido birlados.
Los birladores, voraces, buitres con raices en la secretaría de Hacienda, en la dirección de la la CNMV, en la derecha pepera, con favores a golpe de regalos, sortijas, pulseras, collares, relojes, gemelos, pendientes, broches, colgantes, plumas, encendedores, bolígrafos, alianzas...nunca tenían bastante. ¡A por más!
La avaricia rompió el saco.
España, mientras tanto, iba bien.
¿Serán los españoles honrados, una parte del Estado, los que aporten fondos a través sus impuestos para compensar las perdidas de esos riquillos?. Sería indigno que el Estado tuviese que pagar la gigantesca estafa.
La idea la puso José Camacho Rodríguez, que de empleado en Banesto, pasó a agente de Bolsa y, con la ayuda de los Gimenez Reyna, a la estafa permanente. Tenía como socio al Cristo de Medinaceli, a cuya iglesia pasaba a rezar todas las mañanas, para que la estafa tuviese continuo éxíto.

Pero su hijo fue mucho más largo aún, hasta tal punto era temerario, que el padre llegó a cogerle miedo. ¡Hijo, ten cuidado, no engañes tanto!. Hubo varias multas millonarias, que no le sirvieron de aviso. Iba imparable y engordaba tanto que la tripa se rompió.
Coleccionaba trajes de Armani, gafas, relojes de marca, coches de alta gama, inmuebles por todos los climas y un perro, Colombo, que tenía habitación propia, un menú a base de filetes de ternera y un psicólogo personal.
Todo negro: el dinero, la trama, los clientes, los contactos, su estómago, el perro, su fama, su conciencia....y el juicio que se está celebranndo ahora.